mi muerte lenta se presenta ante mi nuevamente, es que la nombro así porque el dramatismo es una de las fases que tienes que explotar cuando sientes que tu alma sin quererlo o tal vez queriendo (nunca se sabe) se ha evaporado.
las ganas de vivir son nulas y no hablo de depresión y que no hay ganas de levantarse de la cama, porque eso lo hago de modo casi robotico, pero lo hago.
hablo de que el tiempo, el clima me sonríen y mi alma y mi cerebro no quieren funcionar, mi alma no quiere llenar de aire ese lugar que por ahí algunos dicen en que habita mi corazón, y mi cerebro no quiere participar de ningún proceso creativo que evita que me de cuenta en como mi vida se convierte una secuencia decadente. pero como ya me dí cuenta, solo me queda esperar que la diosa de la inspiración me devuelva lo que se llevó para que así teja nuevas formas creativas de intentar vivir.
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